sábado, 6 de septiembre de 2008

JUGUETES SEXUALES: ¿DIVERSION O PERVERSION?


Juguete Sexual: “Complemento de satisfacción que ayuda a que la vida sexual no sea monótona y a que cada uno de los miembros de la pareja encuentre diversas formas de placer y entretenimiento”.
Los complementos sexuales existen desde hace unos 2.500 años. Los antiguos egipcios y griegos ya usaban consoladores, al igual que los romanos, los cuales hacían velas semejantes a enormes penes. Antiguos manuscritos chinos explican cómo atar la base del pene con seda para mantener la erección (una versión primitiva de los anillos para el pene). Algunos de estos juguetes eran muy imaginativos: el "erizo" chino era un círculo de finas plumas unidas a un anillo de plata que encajaba sobre el pene. Algunos juguetes sexuales vienen utilizándose desde hace miles de años, como es el caso de los consoladores, también conocidos como dildos. Otros juguetes sexuales fueron diseñados para fortalecer la musculatura pélvica y combatir la llamada "histeria femenina" durante la época victoriana de finales del siglo XIX.


Los juguetes sexuales hacen las cosas más fáciles


Para muchas mujeres es más fácil obtener un orgasmo y estimular el clítoris con un vibrador, así como alcanzar el punto G con un juguete sexual. Para los hombres, estimular la próstata y prolongar la erección puede lograrse con algunos de estos diseños ingeniosos y muy creativos. Permite a las personas abandonarse al placer sin preocuparse si van a tener un orgasmo o no, o si este se precipita, relajándose y dejándose llevar solamente por el inmenso placer que se siente al manejar manualmente este aditivo sexual.
Entre los beneficios aportados por estos juguetes sexuales, tenemos:
· Salir de la rutina: proveen diversidad a las prácticas masturbatorias, métodos para lograr el orgasmo (incluidas nuevas posiciones), y la estimulación oral a través de sensaciones que las manos, el pene y la lengua no pueden aportar ni producir.
· Fomento de confianza sexual: tomar un juguete sexual y aplicarlo a los genitales te hace concientizar responsabilidad en la satisfacción de necesidades y deseos sexuales en vez de esperar pasiva y pacíficamente que alguien lo haga. Aprendes más sobre tu sexualidad, ganas más confianza y experiencia, lo que se traducirá en encuentros sexuales más satisfactorios en el futuro.
· Mejoran la sexualidad en pareja: a pesar de la reputación de que el uso de los juguetes sexuales es cosa de personas sin pareja, estos pueden mejorar los juegos sexuales en pareja permitiendo llevar a cabo prácticas que nunca se habían intentado o que no hubiese podido hacer. Muchas parejas refieren que estos “aparatos” han cambiado su vida sexual al permitirles encontrar y reconocer nuevas zonas erógenas, alcanzar los orgasmos juntos - o casi juntos -, o renovar la pasión.
· Complementan prácticas sexuales: algunas de ellas requieren accesorios sexuales tipo juguete. Caricias con aceites calientes (como los lubricantes en gel actuales), un beso estando atad@ a los postes de la cama con esposas sensuales y antifaz tapa-ojos, o un chat en tu computadora mientras se usa un vibrador. A su vez, los juguetes sexuales incitan la imaginación y la capacidad de fantasear, así como darle ese toque aventurero a tu vida sexual.

Mitos sobre estos artilugios

A sabiendas de los beneficios anteriormente expuestos, muchas personas se resisten a usarlos.
Los mitos que envuelven los juguetes sexuales tienen que ver con:

· Sólo son usados por personas que requieren ayuda en su vida sexual: estos accesorios no son “rehabilitadores sexuales”.
· Son antinaturales: esto se basa en la creencia de que la sexualidad sana y correcta sólo involucra los órganos con los que se nació (sobre todo los hombres pues su “penecentrismo” les anula toda opción al temer la sustitución de su honorable miembro).
· “Macho que se respeta no usa juguetes sexuales”: son considerados por los hombres como un insulto a su hombría y masculinidad.
· “Si los uso, la gente pensará que soy…..”: gay, lesbiana, sádic@, masoquist@, y cualquier otro término negativo, peyorativo y descalificador.
· “Son para perdedores, solitarios, o adictos a la tecnología”: en los actuales momentos, los juguetes sexuales han dejado de ser fetiches u objetos para bromear y se han posicionado en la sociedad, ganando respeto (reflejado en series de tv, entrevistas de personajes famosos, y hasta en canciones que han inspirado).

Al momento de adquirir un juguete…

· Busque marcas reconocidas que provean juguetes eléctricos de calidad.
· Investigue acerca del juguete a comprar: diferentes nombres, descripción completa, y manuales e instrucciones de uso.
· Lea las referencias incluidas con el juguete, y tómelas como guía o generador de confianza.
· Verifique el funcionamiento del accesorio si está presente en la tienda. Enciéndalo por un rato y chequee si se calienta, si funciona el modulador de velocidad e intensidad, sacúdalo para verificar si cambia o se distorsiona su funcionamiento y manipúlelo como si lo estuviese usando al momento del orgasmo.
· ¡Sea excéptic@! Si la publicidad y las referencias suenan extraordinarias como para ser verdad, lo más probable es que así es. ¡Y vale la pena pagar su precio!
· Compare precios indagando sobre las diferentes casas productoras, tiendas y sus ofertas. Tome en cuenta que el menor precio puede venir de una compañía nueva o desconocida.
· Ponga atención en que los cargos por envío no sean los que incrementan el precio.
· Investigue las políticas de la empresa productora antes de hacer su orden en lo referente a privacidad, devolución, cambios, defectos, tiempo del envío, y hasta reembolso del dinero en el tiempo adecuado.
· Tome acciones si no se siente satisfech@ suspendiendo el cobro de cheques o comunicándose con el proveedor de su tarjeta de crédito.

No hay comentarios: